En primer lugar debemos
dejar claro que la tecnología o Internet no han sido los causantes de las
nuevas relaciones sociales, la sociedad a la que fueron introduciéndose los
cambios tecnológicos estaba dispuesta a beneficiarse y aprovecharse de ellos de
manera extensa.
Si bien, está claro que
estas innovaciones nos han facilitado tareas cotidianas, es también cierto que
están produciéndose ,progresivamente, y cada vez más, efectos secundarios en la
población adicta a la tecnología.
¿Habéis pensado que
cada vez menos los niños juegan en la calle? Los parques cada vez están más
vacíos y en los barrios no se oyen los típicos gritos de los niños jugando.
Pero además, a esto se añade que la mayoría de los que sí acuden al parque lo
hacen con móviles o tablets. Incluso los padres se entretienen con sus móviles
descuidando el cuidado de sus hijos. Aunque podemos llevar esta tendencia a
cualquier ámbito de la vida. En casa, la televisión comenzó siendo una barrera
en la comunicación para las familias, siempre encendida aunque no escuchada y
después continuó con el móvil.
En el terreno
saludable, estos aparatos no tienen nada de bueno, ya que los teléfonos móviles
emiten una señal electromagnética que según los expertos afecta al cerebro.
Además, provoca en muchas ocasiones estrés, ya que los sonidos de las llamadas
o simplemente la vibración al mandarte un Whatsapp puede producir estrés fácilmente,
dejando de lado la tarea que estabas realizando. Puede causar dolores crónicos
e inflamaciones en las articulaciones y aumenta el riesgo de problemas de
visión.
Estos son algunos de
los innumerables efectos que los móviles y, en general, toda la tecnología está
produciendo. Consiguientemente, podemos aventurarnos a la conclusión de que si
no se tienen en cuenta o si siguen obviando estos efectos, seguirán aumentando
los efectos negativos. Debemos plantearnos seriamente la adicción a la que
estamos sometidos inconscientemente porque, además de medidas en los
productores de móviles teniendo en cuenta la composición de los móviles, la
mayoría de estos efectos negativos son responsabilidad nuestra, y pueden tener
consecuencias irreversibles.
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Pues sí. Tienes toda la razón, el móvil nos quita mucho tiemp y hace que no cuidemos las relaciones cara a cara.
ResponderEliminarGracias por comentar :)
ResponderEliminarQué razón, una entrada muy interesante.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!
Muchas gracias Andrea.
EliminarCada vez entramos mas en la tecnología.
ResponderEliminarBuen trabajo y muy real.
Gracias por tu opinión.
EliminarMuy acertado, la tecnología avanza inexorablemente, no se le pueden poner puertas al mar pero debemos aprender a controlarnos.
ResponderEliminarEs cierto, el problema es que a pesar de ser conscientes de estos efectos negativos no estamos dispuestos a dejar de estar enganchados a la tecnología. Gracias!!
Eliminar¡Enhorabuena por la entrada!
ResponderEliminarEn ocasiones somos poco conscientes (o no queremos serlo) de lo perjudiciales que pueden llegar a ser las Nuevas Tecnologías, ya estemos hablando de teléfonos móviles, ordenadores, videoconsolas, reproductores MP3 o tablets.
Desde problemas oculares o auditivos irreversibles, dolores musculares y articulares, hasta auténticas dependencias. Todo es bueno en su justa medida.