Por si todavía no sabes lo que el coltán, este es una mezcla de dos minerales llamados columbita y
tantalita de color gris metálico oscuro utilizado para fabricar componentes
necesarios para los teléfonos móviles, smartphones y demás dispositivos portátiles como tablets o cámaras de fotos.
La mayor parte del interés que se tiene por la extracción de este
mineral, esta fomentado por la tantalita. Los condensadores electrolíticos de
tantalio superan con creces la capacidad de otros condensadores tradicionales,
y lo más interesante para la tecnología actual es que, además, posee un menor
tamaño, por lo que interesa mucho ahora que los fabricantes buscan reducir al máximo los teléfonos y demás
dispositivos portátiles. El precio del tántalo se ha disparado
debido a su gran demanda.
Hasta aquí todo parecen ventajas, pero el coltán es en gran parte
el motivo de la guerra constante en la que vive la República Democrática del
Congo, ya que es donde se encuentran el 80% de las reservas mundiales de este
mineral.
La también llamada “Guerra del coltán” se remonta a 1998,
contabilizándose más de cinco millones de fallecidos y dos millones y medio de
desplazados. A día de hoy esta lucha todavía no ha cesado.
Este material está en el punto de mira del contrabando y se han
dirigido muchas cantidades de coltán blanco desde Goma (República Democrática del
Congo) hasta Rwanda, país con el que limita, para mezclarlo con coltán negro. A
continuación lo insertan en la cadena de suministro con etiquetas de validación
de la cadena de distribución de estaño. Aún así, la única empresa que rastrea
el coltán, la casiterita y la wolframita en la República Democrática del Congo,
Internacional Tin Research Institute de Reino Unido, puso en duda la ilegalidad
de este etiquetaje y su director general apuntó que dicho contrabando no era
tan significativo.
Lo más cruel e injusto de este conflicto es el hecho real de que los
niños mineros de la República Democrática del Congo tengan que dejar la escuela
para dejarse la piel todos los días en las minas a cambio, si tienen suerte, de casi un
dólar al día. El mercado de materiales como el coltán, el cobre, el estaño o el
cobalto esta alimentado por menores explotados.
En 2012, Enough Project realizó un ranking en el que se mostraba
el progreso de 24 empresas respecto a su responsabilidad sobre los minerales
que crean conflicto. Solamente Intel y HP se situaban por encima del 50% en el
progreso.
Varias ONG han estado intentando estos últimos años que cada vez
más gente sea consciente de este caso ya que la falta de interés e información era
grave. Actualmente la falta de transparencia todavía es un obstáculo. La ONG
española Alboan ha lanzado la campaña “Tecnología libre de conflicto” para
concienciar a los consumidores de estos dispositivos de la realidad.
El programa “En Tierra Hostil” centró uno de sus capítulos en este
problema. Aquí podéis ver un vídeo que muestra un poco la situación.





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